Preparémonos para celebrar la Navidad

Con la celebración de la fiesta de La Luz, iniciamos el viaje hacia nuestro interior. Este viaje continúa y se profundiza durante el tiempo de espera o de esperanza que constituye la época de Adviento. 

Contrariamente, en el mundo en el que vivimos,  este viaje se lo realiza hacia afuera, debido a la avalancha comercial y materialista que convierte al ser humano en un esclavo del mercado, desconectado de la Madre Naturaleza que nos está indicando que este es un momento para ir hacia dentro a nuestro interior. Efectivamente, las fuerzas de la Naturaleza están trabajando en el interior de la Tierra para que luego podamos disfrutar  de una bella primavera (esto es más perceptible en las regiones que tienen las cuatro estaciones).

En este sentido, cada vez que se enciende una de las cuatro velas de la Corona de Adviento, que va acompañada por una narración, y todas las demás actividades que se realizan durante el mes de diciembre, son las semillas que junto a sus maestros y maestras, los niños, niñas y jóvenes van sembrando en su interior, de tal manera que cuando celebremos la Fiesta de la Navidad podamos recuperar el verdadero Espíritu que nos fortalezca y nos guie durante el  año y esas semillas brinden los frutos anhelados.

A esta celebración acompaña el deseo de un Venturoso Año Nuevo, colmado de salud, armonía y prosperidad para todos los miembros de la comunidad educativa.